Para mí, esta es una creencia y de las importantes.

Considero que existen dos estados de funcionamiento, reactivo, en el que actuamos en función de circunstancias externas ajenas a nosotros, y proactivo, en el que actuamos de forma planificada y dirigida a conseguir lo que sea que queramos conseguir. Podrías decir que existe un tercer estado, el de no hacer nada, pero creo que, en realidad, es una consecuencia de alguno de los anteriores, según sea una forma de procrastinar o una situación planificada.

También considero que ambos estados no pueden darse de forma pura, ya que en realidad siempre estamos en un entorno dinámico y cambiante, por lo que el estado reactivo siempre va a existir, aunque la clave reside en ser consciente de en qué medida existe o cuanto domina sobre el conjunto global. Porque no tiene nada que ver que el 10 % de tus acciones sean reactivas, a que lo sean el 95 %.

Sin duda, considero que la proactividad estratégica debe ser nuestro estado dominante, tanto a título personal, como en equipos y organizaciones.

Para ello tenemos que saber lo que queremos. Donde queremos llegar. Porque solo así podremos saber lo que es importante de verdad y lo que no. Es decir, qué nos acerca a esos objetivos, y qué no.

Créeme, no olvidarás esta creencia, porque volveré mucho a ella, ya que es una de las bases para explicar todo lo que no va bien, y lo que sí.

Y en tu caso, ¿qué estado predomina en tu día a día?

Faltan 260 días.

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Para mí, esta es una creencia y de las importantes.

Considero que existen dos estados de funcionamiento, reactivo, en el que actuamos en función de circunstancias externas ajenas a nosotros, y proactivo, en el que actuamos de forma planificada y dirigida a conseguir lo que sea que queramos conseguir. Podrías decir que existe un tercer estado, el de no hacer nada, pero creo que, en realidad, es una consecuencia de alguno de los anteriores, según sea una forma de procrastinar o una situación planificada.

También considero que ambos estados no pueden darse de forma pura, ya que en realidad siempre estamos en un entorno dinámico y cambiante, por lo que el estado reactivo siempre va a existir, aunque la clave reside en ser consciente de en qué medida existe o cuanto domina sobre el conjunto global. Porque no tiene nada que ver que el 10 % de tus acciones sean reactivas, a que lo sean el 95 %.

Sin duda, considero que la proactividad estratégica debe ser nuestro estado dominante, tanto a título personal, como en equipos y organizaciones.

Para ello tenemos que saber lo que queremos. Donde queremos llegar. Porque solo así podremos saber lo que es importante de verdad y lo que no. Es decir, qué nos acerca a esos objetivos, y qué no.

Créeme, no olvidarás esta creencia, porque volveré mucho a ella, ya que es una de las bases para explicar todo lo que no va bien, y lo que sí.

Y en tu caso, ¿qué estado predomina en tu día a día?

Faltan 260 días.

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