«Si cada vez que escribo algo consigo impactar o hacer reflexionar a una sola persona, ya siento cumplido el objetivo».

Esto me lo trasladó alguien bastante inteligente en alusión a la entrada del Día 28, la de «No me lee ni mi mujer», que tanto éxito ha tenido. Y para que conste, la he pillado (a mi mujer) en varios renuncios más, aunque siempre acaba leyéndome.

Hace unos días, en un momento de moral baja por diferentes circunstancias familiares, me llevé una alegría al abrir el web mail de este diario. Allí estaba ella, a quien no conocía ni seguro hubiera podido acceder en circunstancias normales, con ganas de comerse el mundo. Formada, entusiasta, complementaria a mí, pero sobre todo, con ganas. Bendita bendición las ganas.

Cada entrada de este diario es como un eco vital en un universo digital sobresaturado. Nunca sabes hasta donde llegará su efecto, ni que consecuencias generará, suponiendo que llegue a generar alguna. Pero coincido con esa persona inteligente de la que te he hablado, que con solo impactar o hacer reflexionar a una persona, o que una persona decida que es su oportunidad, me vale.

Ella no lo sabe, ni la SEFH tampoco, pero algo me dice que será parte de su futura Junta Directiva.

Y tú, sea lo que sea que hagas, ¿tienes ganas?

Faltan 273 días.

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«Si cada vez que escribo algo consigo impactar o hacer reflexionar a una sola persona, ya siento cumplido el objetivo».

Esto me lo trasladó alguien bastante inteligente en alusión a la entrada del Día 28, la de «No me lee ni mi mujer», que tanto éxito ha tenido. Y para que conste, la he pillado (a mi mujer) en varios renuncios más, aunque siempre acaba leyéndome.

Hace unos días, en un momento de moral baja por diferentes circunstancias familiares, me llevé una alegría al abrir el web mail de este diario. Allí estaba ella, a quien no conocía ni seguro hubiera podido acceder en circunstancias normales, con ganas de comerse el mundo. Formada, entusiasta, complementaria a mí, pero sobre todo, con ganas. Bendita bendición las ganas.

Cada entrada de este diario es como un eco vital en un universo digital sobresaturado. Nunca sabes hasta donde llegará su efecto, ni que consecuencias generará, suponiendo que llegue a generar alguna. Pero coincido con esa persona inteligente de la que te he hablado, que con solo impactar o hacer reflexionar a una persona, o que una persona decida que es su oportunidad, me vale.

Ella no lo sabe, ni la SEFH tampoco, pero algo me dice que será parte de su futura Junta Directiva.

Y tú, sea lo que sea que hagas, ¿tienes ganas?

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