Todo mi ser vibraba y temblaba de forma acompasada.

El 2 de enero de 1.995 entré como residente de primer año en el Servicio de Farmacia del Hospital La Fe. Y entré por decisión propia, no porque no hubiera otras opciones. Porque mi opción, la que siempre había querido, ya fuera por intuición, por renombre o vete a saber por qué, era ir a La Fe.

Y ya nunca me fui. La Fe siempre ha sido mi casa y mis colores.

A veces la vida te pone trenes delante que no esperas. Trenes que imponen por su complejidad, por su exigencia a todos los niveles. Trenes para los que te sientes abrumado.

Pero como dijo una mujer muy inteligente que me acompaña en Somos+, el tren a Hogwarts no se puede dejar pasar, y no seré yo quien deje de cruzar el andén 9¾ de la estación King’s Cross en Londres y poner rumbo a la estación de Hogsmeade

En La Fe he sido residente, becario, adjunto y jefe de sección. Y aunque sea de forma temporal, desde hace unos días tengo la suerte de ser algo más que aún no había sido. Y sí, todo mi ser vibraba y temblaba de forma acompasada, igual que el día que entré de R1.

Si tienes la sensibilidad de saber lo que es querer de forma incondicional a unos colores, podrás entender cómo me siento.

Y tú, ¿puedes entender ese sentimiento?

Faltan 58 días.

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Todo mi ser vibraba y temblaba de forma acompasada.

El 2 de enero de 1.995 entré como residente de primer año en el Servicio de Farmacia del Hospital La Fe. Y entré por decisión propia, no porque no hubiera otras opciones. Porque mi opción, la que siempre había querido, ya fuera por intuición, por renombre o vete a saber por qué, era ir a La Fe.

Y ya nunca me fui. La Fe siempre ha sido mi casa y mis colores.

A veces la vida te pone trenes delante que no esperas. Trenes que imponen por su complejidad, por su exigencia a todos los niveles. Trenes para los que te sientes abrumado.

Pero como dijo una mujer muy inteligente que me acompaña en Somos+, el tren a Hogwarts no se puede dejar pasar, y no seré yo quien deje de cruzar el andén 9¾ de la estación King’s Cross en Londres y poner rumbo a la estación de Hogsmeade

En La Fe he sido residente, becario, adjunto y jefe de sección. Y aunque sea de forma temporal, desde hace unos días tengo la suerte de ser algo más que aún no había sido. Y sí, todo mi ser vibraba y temblaba de forma acompasada, igual que el día que entré de R1.

Si tienes la sensibilidad de saber lo que es querer de forma incondicional a unos colores, podrás entender cómo me siento.

Y tú, ¿puedes entender ese sentimiento?

Faltan 58 días.

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