Hola, ya estoy de vuelta. No he acabado aún las vacaciones, ni mi propio Henko, pero echaba de menos estos susurros, estos ecos digitales.

Te reconozco que la primera semana casi ni pensé en este Diario, pero poco a poco, volvieron a aparecer las ideas, y las ganas de escribir, y aproveché, sin horario fijo ni obligación alguna, para adelantar y escribir unas cuantas entradas, que irán saliendo en los próximos días y semanas.

Es curioso, no sé si te pasará lo mismo. Siempre hago mucho menos de lo que pensaba que iba a hacer en vacaciones, y cuando lo hago, suele ser cuando no lo tengo planificado. Es como si el cerebro se pusiera en un modo «vacation on» en el que no responde a planificaciones ni obligaciones, aunque no por ello deje de maquinar, y te sorprenda, en ocasiones, con caminos y alternativas a aquello que querías hacer.

Estas dos semanas he dormido, que falta me hacía, he pensado flujos de trabajo diferentes, he meditado, he cambiado hábitos, e incluso he adoptado una nueva mentalidad para afrontar diferentes situaciones. Y he estado a solas conmigo mismo, bastante más tiempo del que habitualmente puedo. Estoy a gusto conmigo mismo. Aunque también me he reído, y he estado con amigos.

Pocos días me quedan para volver a trabajar, a afrontar lo que venga con alegría y optimismo, a disfrutarlo y vivirlo en plenitud, como si fuera una bendición. Porque de esto trataba, y sigue tratando, mi Henko.

Sé feliz. Me alegro de volver a contactar contigo.

Faltan 73 días.

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Hola, ya estoy de vuelta. No he acabado aún las vacaciones, ni mi propio Henko, pero echaba de menos estos susurros, estos ecos digitales.

Te reconozco que la primera semana casi ni pensé en este Diario, pero poco a poco, volvieron a aparecer las ideas, y las ganas de escribir, y aproveché, sin horario fijo ni obligación alguna, para adelantar y escribir unas cuantas entradas, que irán saliendo en los próximos días y semanas.

Es curioso, no sé si te pasará lo mismo. Siempre hago mucho menos de lo que pensaba que iba a hacer en vacaciones, y cuando lo hago, suele ser cuando no lo tengo planificado. Es como si el cerebro se pusiera en un modo «vacation on» en el que no responde a planificaciones ni obligaciones, aunque no por ello deje de maquinar, y te sorprenda, en ocasiones, con caminos y alternativas a aquello que querías hacer.

Estas dos semanas he dormido, que falta me hacía, he pensado flujos de trabajo diferentes, he meditado, he cambiado hábitos, e incluso he adoptado una nueva mentalidad para afrontar diferentes situaciones. Y he estado a solas conmigo mismo, bastante más tiempo del que habitualmente puedo. Estoy a gusto conmigo mismo. Aunque también me he reído, y he estado con amigos.

Pocos días me quedan para volver a trabajar, a afrontar lo que venga con alegría y optimismo, a disfrutarlo y vivirlo en plenitud, como si fuera una bendición. Porque de esto trataba, y sigue tratando, mi Henko.

Sé feliz. Me alegro de volver a contactar contigo.

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