Algo que me apasiona está viviendo momentos de revolución, y es maravilloso.

Ya te he contado que, integrado en mi vida, está mi cerebro digital, en el que recojo sistemática y diariamente, mi vida en todos sus aspectos.

No llevo siquiera un año con él y ya constato mi imposibilidad de recordar muchas de las experiencias, ideas o circunstancias vividas y sentidas, que en él están recogidas. A veces, de forma aleatoria, entro a notas y me sorprendo al verlas, aunque enseguida recuerdo todo aquello, que de otra forma estaría olvidado completamente.

Pues bien, la otra tarde, por primera vez, le conecté a mi cerebro digital un asistente basado en inteligencia artificial, en concreto Chat-GPT, entrenado con el conjunto de mis notas personales, para que las conversaciones y respuestas que me dé se contextualicen con las mismas.

Te prometo que temblaba literalmente de emoción al hacer la primera pregunta.

Para alcanzar el objetivo a largo plazo de mi cerebro digital necesito tres cosas, mis notas, un avatar mío y una inteligencia artificial que piense y conteste con base en mis notas y modelos mentales.

Lo primero, mis notas, es lo que hago cada día, y es la base necesaria y más importante de todo. Lo segundo ya tengo algunos, aquí mismo ya te puse al Capitán SEFH por ejemplo, aunque tengo muchos más, y no tardará en haber aplicaciones que nos los hagan ultrarealistas, en tres dimensiones y con expresiones faciales correctas y que transmitan las emociones. Y lo tercero, la parte más quimera, ayer empecé a andarla.

El resultado no fue lo maravilloso que yo esperaba, en verdad fue muy decepcionante, pero fue, que es mucho más de lo que tenía un día antes. Conseguir que funcione como quiero que funcione, solo es cuestión de tiempo.

Y tú, ¿por qué no te animas a crear tu propio cerebro digital?, te lo recomiendo sin ninguna duda.

Faltan 183 días.

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Algo que me apasiona está viviendo momentos de revolución, y es maravilloso.

Ya te he contado que, integrado en mi vida, está mi cerebro digital, en el que recojo sistemática y diariamente, mi vida en todos sus aspectos.

No llevo siquiera un año con él y ya constato mi imposibilidad de recordar muchas de las experiencias, ideas o circunstancias vividas y sentidas, que en él están recogidas. A veces, de forma aleatoria, entro a notas y me sorprendo al verlas, aunque enseguida recuerdo todo aquello, que de otra forma estaría olvidado completamente.

Pues bien, la otra tarde, por primera vez, le conecté a mi cerebro digital un asistente basado en inteligencia artificial, en concreto Chat-GPT, entrenado con el conjunto de mis notas personales, para que las conversaciones y respuestas que me dé se contextualicen con las mismas.

Te prometo que temblaba literalmente de emoción al hacer la primera pregunta.

Para alcanzar el objetivo a largo plazo de mi cerebro digital necesito tres cosas, mis notas, un avatar mío y una inteligencia artificial que piense y conteste con base en mis notas y modelos mentales.

Lo primero, mis notas, es lo que hago cada día, y es la base necesaria y más importante de todo. Lo segundo ya tengo algunos, aquí mismo ya te puse al Capitán SEFH por ejemplo, aunque tengo muchos más, y no tardará en haber aplicaciones que nos los hagan ultrarealistas, en tres dimensiones y con expresiones faciales correctas y que transmitan las emociones. Y lo tercero, la parte más quimera, ayer empecé a andarla.

El resultado no fue lo maravilloso que yo esperaba, en verdad fue muy decepcionante, pero fue, que es mucho más de lo que tenía un día antes. Conseguir que funcione como quiero que funcione, solo es cuestión de tiempo.

Y tú, ¿por qué no te animas a crear tu propio cerebro digital?, te lo recomiendo sin ninguna duda.

Faltan 183 días.

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